12 de julio de 2009

Sueños de una sombra

Estaba justo detrás del caminante, fiel a sus pasos. Él sabía que me iría a donde se fuera, sea donde sea. Deslizándome furtivo en el suelo, sabía que mi vida duraría el tiempo del sol. A la noche volvería a desaparecer para volver a nacer en silencio al día siguiente.


Cuando me muero, no sueño. Sólo sueño cuando no me muero.



A veces me cruzo con otros de mis parecidos. No nos hablamos, pero sí nos miramos. Lo que más me gusta es entrelazarme con desnudas bellezas, de las que amo por un momento, de las que no me dejan perfume porque no tengo cuerpo, pero si algo de memoria.

Cuando sueño, sólo sueño de ellas. Son tan bellas que me muero por ellas.




9 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

¡Qué bueno! pero asfixiante, he tenido que correr a la luz...

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Tan potentes el texto y la imagen que rozan la alucinación.

VERONICA LEONETTI dijo...

Asfixia y alucinaciones?
Veo que esto ha ido más allá de mis pretenciones.
Yo que me conformaba con causar tenues sensaciones.
Gracias chicos!

Enric Herce dijo...

Con razón Peter Pan, casto y sempiterno puro, perdió a su sombra... aburrida se largo a vivir la vida.

VERONICA LEONETTI dijo...

La sombra sabe que es efímera y que no puede perder el tiempo.
Un abrazo Enric!

stygryt dijo...

Las sombras son sólo recuerdos de los rayos de la luz, dan perspectivas a lo que sea... salvo a la nada

txemacantropus dijo...

La sombra se adelantó al paso...y me dijo:

-¡Por la otra calle!
Yo la miré, no con mis ojos.....

MARIKO dijo...

Y después de todos estos comentarios... ¿qué digo yo?

Un abrazo, Verónica

VERONICA LEONETTI dijo...

Stygryt, qué tal? Gracias por agregar más de tus bellas palabras a este humilde blog.
Hola Txema, si que hay sombras a veces un poco dominantes no? Y ojos que no ven, sienten...
Hola Mariko, si las sombras hablaran también se quedarían sin saber que decir.
Un abrazo para ti también.