
A un señor le cortaron la cabeza,

Enric Herce reseña 'La quietud que precede' (Diputación de Badajoz, 2009), antología de cuentos escritos por José Miguel Vilar-Bou e ilustrados por mi. Podéis leerla en su blog Nudo de Piedras pinchando AQUÍ.Diez
Prefiero tu silencio a mis palabras banales.
Callemos juntos.
Que no nos quede más consuelo que el recuerdo de un calor confuso.

Nueve
Replegado sobre sí mismo, cerrado el paso a los engaños, da potestad a sus ojos para que vean lo que es visible, a sus oídos para que oigan lo que es audible. No a lo que se muestra disfrazado ni al sonido que se reproduce, prefabricado.
A la noche se cierra en lo más oscuro. Con los ojos y los oídos limpios, crea un mar desde sus propios pies enterrados en guijarros. El sol poniente, a la espalda, les da distintos brillos según su posición. Profundiza la creación, desde el agua espumeante de la orilla hacia lo lejos, cada vez más lejos, del azul verdoso más claro al oscuro que más presagia. Levanta la capa de superficie y encuentra abajo toda el agua, con las algas, las rocas, los arenales. Con los bancos de peces que cada noche, al reemprender la creación, han de reocupar la posición que les corresponde.
Pasan meses hasta que el mar está entero ordenado y se complace. Se baña. A la siguiente noche, nada más abrir el mar ve que lo que era su sombra es el temblor de un desvanecimiento, que ya no tiene pies entre los guijarros.
Comprende que el trabajo ya está hecho y entregado al tiempo. Por primera vez, se acuesta y duerme tranquilo.
