
Le crecieron las uñas al cadáver,
le creció la barba,
el duelo obligó a la compañía
a suspender las funciones de la temporada
y desapareció del recuerdo de los hombres
la imagen de la gitanita Bibiana la coristilla...
que, con el cuerpo
dentro de una trusa de hilos de plata muy rutilantes,
exageradamente pintados los ojos,
la boca y las mejillas...
Alfredo Armas Alfonso
(Los cielos de la muerte, 1949)





