
No hay rostro que no esté por desdibujarse
como el rostro de un sueño.
Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable
y de lo azaroso...
No hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos.
Nada puede ocurrir una sola vez,
nada es preciosamente precario.
como el rostro de un sueño.
Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable
y de lo azaroso...
No hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos.
Nada puede ocurrir una sola vez,
nada es preciosamente precario.
Jorge Luís Borges. "El Inmortal"







