
...Y los golpes resonaron adentro, como si se golpease a una caja vacía. Huecos y fofos y feos. Con un sonido que le estaba recordando el del ataúd al caer a la fosa, tan reciente.
Alfredo Armas Alfonso
(Los cielos de la muerte, 1949)
Siete
Se obligó a creerlo todo, desesperadamente,
cuando se impuso vivir entre los hombres.
Fue peligroso, difícil, el viaje de vuelta,
soportar la esperanza del regreso a la esperanza.
