Doce
Enciérrame en el lado de fuera de tu vida.
Me debilita lo pálido del mundo en tu presencia.

Enciérrame en el lado de fuera de tu vida.
Me debilita lo pálido del mundo en tu presencia.






Recuerda la casa como un dragón azul que le expulsaba de ella, la cama turca de su hermano pegada a un mueble librería.
Se iba enfadado a apedrear las ranas de la charca, que lo veían como un dragón rojo.
Las ranas croaron conjuros y dejó de ser niño. Pero por su maldad, la charca y las ranas se secaron.
La casa se vino abajo. También el hermano. No sabe quién lo desbarató todo.
Los libros que le dio tiempo a leer son monstruos de colores que le queman por dentro las noches sin brisa.
